¿Quiénes somos?

Este curso 2009-2010 nuestra escuela de Mendigorría se suma a un grupo de centros educativos de diferentes lugares del mundo que ya se han convertido en Comunidad de Aprendizaje. Hacer de nuestro colegio una de ellas no es otra cosa que compartir un proyecto de transformación de la escuela y de su entorno con el fin de que las niñas y niños aprendan más y todas las personas tengan acceso a la llamada Sociedad de la Información.

 

Lo que comenzó como un sueño de un grupo de maestros y maestras, poco a poco se está consolidando como una apuesta firme por mejorar el aprendizaje de las chicas y chicos de Mendigorría. Un sueño sólo es un objetivo que se va conformando con imágenes y se va definiendo con palabras. Dejarse seducir por lo soñado es la libertad que se han permitido quienes no sólo rechazan lo que la inercia les tiende justo delante, sino que se atreven a mirarse por dentro para tomar la realidad presente sólo como una posibilidad y no como un yugo que los acogota. En nuestra escuela de Mendigorría no queremos experimentos. Lo nuestro no es otra cosa que la historia de un atrevimiento para llegar a ser más trabajando más, trabajando mejor y, sobre todo, trabajando juntos, porque la ciencia ya nos confirma lo que el saber popular siempre ha apuntado, que querer es poder y que grano no hace granero pero ayuda al compañero.

El verdadero recurso de nuestro pueblo, como de cualquier grupo humano, son sus gentes. Todas ellas poseen un enorme potencial para pensar, hacer y sentir más y mejor. Ahora bien, convertir lo posible en real depende de poner en marcha el deseo y la voluntad de aprender lo que aún ignoramos y hacer que los errores sean oportunidades que despiertan la conciencia y nos desvelan por dónde seguir construyendo el camino.

Con este fin necesitamos de la presencia y la ayuda de los demás, la misma ayuda que un bebé necesita para dejar de balbucear y comenzar a hablar. Para ser personas necesitamos a las otras personas y las necesitamos ahora y durante toda la vida. No se puede prescindir del otro para llegar a ser uno mismo. Ver a los demás con buenos ojos significa descubrir en las otras personas aquello que quisiéramos para nosotros mismos y a las que poder brindar, también, eso que sí tenemos y que estarían dichosas de recibir de nuestras manos. Por esto sólo nos queda llegar a asumirnos como somos, distintos pero necesarios, para que la diversidad de formas de ser y de vivir enriquezca el encuentro auténtico e igualitario entre todos.

La Comunidad de Aprendizaje de la escuela pública de Mendigorría apuesta por el verdadero deseo de progreso que crece en las personas y que les hace ser más en un contexto igualitario, democrático y radicado en la firme creencia de que nadie ha de ser excluido para lograrlo.